REVISTA FERMENTARIO - v. 1, n. 7 (2013) LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN ENTRE EL CUIDADO DE SÍ Y EL OLVIDO DEL CUIDADO DE SÍ

Dentro del marco del Proyecto de investigación conjunta apoyada por la CAPES - UdelaR titulada: “De la Filosofía a la educación, cuidado de sí, inquietud de sí, autoconocimiento”, que lleva a cabo el Dpto. de Historia y Filosofía de la Educación FHCE UdelaR de Uruguay con el Dpto. de Filosofía e Historia de la educación de la Universidad de Campinas Brasil, es que convocamos al séptimo número de la Revista Fermentario.

El llamado “último Foucault” a partir de La Hermenéutica del Sujeto (Curso del Collége de France, 1981-1982) coloca en el centro de la cuestión pedagógica y filosófica la importancia de los conceptos: cuidado de sí, inquietud de sí (epimeleia heautou), ligado al autoconocimiento (gnothi seauton). A partir de toda una relectura de la filosofía antigua, griega, helenística y romana, Foucault retoma una serie de lecturas que ponen su acento en la configuración de la subjetividad a partir de la centralidad de la relación del sujeto consigo mismo(a lo que Foucault llama “ética”), las formas, las reglas, las maneras y la estética de un cuidado de sí a partir de una relación erótica entre maestro y discípulo. En este marco destacamos la importancia del coraje de la verdad (parrhesía), de los ejercicios espirituales que exigían una conversión de la subjetivad para dedicarse a un modo o a una estética de la existencia, etc. También nos advierte de un giro fundamental en la historia, donde no se exige para que el sujeto acceda al conocimiento o a la verdad, ninguna conversión de su subjetividad, ni ninguna transformación o cambio de vida de tipo espiritual que no tenga que ver con el conocimiento. A este momento Foucault, le llama “momento cartesiano”, vamos a ver qué dice al respecto:

Pues bien, ahora, si damos un salto de varios siglos, podemos decir que encontramos en la edad moderna (quiero decir que la historia de la verdad entró en su período moderno) el día en que admitió que lo que da acceso a la verdad, las condiciones según las cuales el sujeto puede tener acceso a ella, es el conocimiento. Me parece que ése es el punto en que asume su lugar y su sentido lo que le llamé el “momento cartesiano”, sin querer decir en absoluto que se trata de Descartes, que fue su primer inventor y el primero en hacer esto. Creo que la edad moderna de la historia de la verdad comienza a partir del momento en que lo que permite tener acceso a lo verdadero es el conocimiento mismo, y sólo el conocimiento. Vale decir, a partir del momento en que, sin que se le pida ninguna otra cosa, sin que por eso su ser de sujeto se haya modificado o alterado, el filósofo (o el sabio, o simplemente quien busca la verdad) es capaz de reconocer, en sí mismo y por sus meros actos de conocimiento, la verdad, y puede tener acceso a ella “ (Foucault, 2006, 36).

Es verosímil que haya quienes disientan de estas afirmaciones, tanto en lo conceptual como en su alusión histórica. No las proponemos como irrebatibles. Sugerimos, sí, discutir sobre este punto de vista. Esto nos introduce en pensar de lleno a la  filosofía como búsqueda de la sabiduría a partir de determinadas enseñanzas que implican o no la transformación del sujeto, y el modo de vida de los sujetos. Y en un posible cambio radical de orientación en su historia en el que la filosofía se transforma en una forma de conocimiento que apoya o contribuye al desarrollo del conocimiento científico, pero que no exige para nada una conversión en un sentido espiritual del sujeto ni una transformación de la vida del sujeto a partir de una búsqueda de la sabiduría. La filosofía no busca la sabiduría, sino que es una forma del saber, quizás la forma más general y universal de todas las formas de saber. Si esto tiene o no que ver con el momento llamado cartesiano, es un punto de partida a discutir, en tanto que es precisamente el mismo Descartes quien llamaba a sus reflexiones Meditaciones y hay que ver si su filosofía no podría tener también de alguna manera la forma de los ejercicios espirituales que Foucault refiere a partir de P Hadot. También podemos discutir si esta misma expresión “espiritual” es la adecuada, etc.

Más allá de estas disquisiciones, es importante  reconocer que el concepto del CUIDADO de sí, su posible olvido y su importancia para la reflexión educativa, es una cuestión que ha estado presente y ha irrumpido de una manera novedosa en la discusión contemporánea de la Filosofía de la educación (cuestión que hemos visto claramente en el II Congreso Latinoamericano de Filosofía de la Educación, celebrado en la Universidad de la República de Montevideo del 21 al 23 de marzo de 2013)

De este tema se ocupará este séptimo número de FERMENTARIO, así como de los “misceláneos” (temas libres) que los diferentes académicos quieran enviar para su referato y de las otras secciones que son comunes en la revista, comentarios de libros, traducciones, selecciones de textos de la Historia de la Filosofía, etc.

Anunciamos con mucho beneplácito que en el futuro nuestra publicación será una Revista Académica Binacional arbitrada e indexada de Uruguay y Brasil y saldrá dos veces por año. El primer número de esta año sale por el Dpto. de Historia y Filosofía de la Educación, Instituto de Educación, FHCE, Udelar, en agosto. El segundo número  será una publicación del Dpto. de Filosofía e Historia de la Educación de la Facultad de Educación de la Universidad de Campinas, Brasil y saldrá en octubre

Comité de Redacción de la Revista Fermentario


* Agradecimientos
En esta edición se agradece a la Dra. Gláucia Figueiredo y Rodrigo Túrmina por la colaboración en la edición electrónica de este número.

http://www.fermentario.fhuce.edu.uy/index.php/fermentario/issue/view/8